La carrera de los sueños

Actualidad 09 de noviembre de 2019 Por
Esta tarde se corre el G.P. Nacional, te invitamos a palpitarlo con esta nota previa que escribimos para el programa oficial del Hipódromo de Palermo.
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GOOD CHANCE

Intenta sostenerse de pie y se cae. Se aventura de nuevo, se vuelve a caer. Minutos después, ya puede pararse, pero aun no logra caminar. Un paso y al piso, luego dos, luego tres. Es un potrillo que acaba de nacer, está junto a su mamá. En unas horas, estará caminando. Mañana, seguramente, ya se lo verá corriendo alrededor de ella. Son esos primeros pasos, atolondrados y descoordinados, los que le dan la bienvenida a su vida, los que le ya le enseñan que su gran objetivo será ser el mejor, será ganar el Gran Premio Nacional.

En el año 2016 nacieron en argentina 7481 ejemplares de Sangre Pura de Carrera, en un total de 511 haras registrados en Stud Book. 7481 sueños, con un objetivo claro: ser el mejor de su generación. El Nacional, es justamente eso: la cima, la consagración, el encuentro de todos nosotros con el nuevo crack. Solamente uno de ellos, que dio sus primeros pasos al lado de su mamá, esta tarde logrará cumplir su sueño.

Junto a ellos, y a medida que fueron creciendo, esa ilusión se la trasladaron a todos los profesionales que los acompañaron y ayudaron: parteros, veterinarios, peones, herreros, domadores, vareadores, entrenadores, etc. Un sueño multiplicado por miles y con una fecha marcada en el calendario: sábado 9 de noviembre del 2019.

El Turf es una industria que emplea alrededor de 82.000 personas –según un estudio de la agencia Lisicki Litvil y Orlando J. Ferreres y Asociados, realizado en 2016-, pero también es un deporte. Es la unión perfecta entre trabajo y diversión. Es el mejor espectáculo del mundo; es amor, pasión, sueños conseguidos, historias de vida. Es la adrenalina de ver ese trabajo de años, resumido en una carrera de uno o dos minutos.

Los jockeys, son los encargados de cuidar esos sueños y ayudar a sus caballos a hacerlos realidad. Por eso, como son parte fundamental, decidimos conocer sus historias, para así entender que significa ganar el Gran Premio Nacional.

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El sueño de la quinta copa

Potrizaris, Dr. Ciro, Mr. Alleva y Basko Pintón. Hablar del G.P. Nacional, es hablar de Juan Carlos Noriega, y él lo define de la siguiente manera: “El Nacional es la carrera más importante para los Turfman más grandes, porque es historia pura. Decir el Nacional, comparando con el futbol, es como ganar una Libertadores o una Copa del Mundo, es la consagración de los tres años, no tiene comparación”.

Como todo gran profesional y competidor, “Chupino” no se contenta con las cuatro victorias ya obtenidas, sino que quiere hacer historia:” Mi gran sueño es alcanzar al maestro Jorge Valdivieso y a Ireneo Leguisamo, que lograron cinco conquistas. Estoy a una solamente, aunque sé que es muy difícil lograrlo, ojalá que algún día se me cumpla ese sueño, es la gran meta que tengo en mi carrera”

Además, el jinete cordobés sabe de lo especial que es para todos los jockeys la magna cita de noviembre: “Para los argentinos creo que tiene un sabor especial porque es nuestro Derby. Además, a diferencia del Pellegrini que es nuestra otra gran carrera, al Nacional lo podés correr una sola vez en la vida del caballo, entonces el margen de error es menor, tenés que planificar con mucho tiempo correr esta carrera. 

Las cuatro copas brillan en las repisas de Juan Carlos Noriega y cada una tiene una historia, por eso el recuerdo aflora ante la reconstrucción de aquellas tardes: “Todos son especiales, el de Potrizaris fue un espectáculo por ser el primero y además era con una potranca. Pero, el que más recuerdo es el de Doctor Ciro porque en el desarrollo parecía que no ganábamos nunca y llegamos. Es un caballo al que le tengo un gran recuerdo ya que en ese nacional le ganamos a Netherland, que fue la yegua del año, y en La Plata a Second Reality, que meses después fue caballo del año. Siempre lo recuerdo porque le ganó a los mejores y no se llevó ningún premio, merecía una mención especial”.

 

Dos alpargatas y dos copas

Con tan solo veintiocho años Wilson Moreyra ya logró, por duplicado, llevarse la copa que todos quieran tener. El joven cordobés ostenta haberlo conquistado en las dos últimas ediciones, y aunque para él parezca algo simple ganarlo, sabe la dificultad de la empresa conseguida.

“Cuando salí de la escuela pensé que nunca iba a llegar a correrlo. Creo que ya estar en gateras es un gran logro, nacen miles de caballos y solamente llegan a correr diez u once, lo que significa que esa misma cantidad de jinetes puede hacerlo. Correr ya es un premio, hay que disfrutarlo”, cuenta el joven al que se le dibuja una sonrisa al hablar del Derby Nacional.

Con Roman Rosso, Wilson dio la sorpresa y unió los extremos de la competencia apoyado en el galope estelar del alazán y su imponente volumen físico: “Ganarlo es tocar el cielo con las manos, el 2017 fue especial porque fue el primero. La recta final se me hizo eterna, no llegaba más el disco y cuando crucé me agarré la cabeza porque no sabia que hacer. Era un momento muy delicado para mí porque mi nene estaba en la panza de la mama y no habían salido bien unos primeros estudios, recién a los dos días cuando llegaron los resultados finales y estaba todo bien, pude terminar de disfrutarlo del todo. Ese Nacional nos dio mucha fuerza, fue muy lindo para la familia”.

De la emotividad del primer triunfo a la conducción perfecta del segundo, el ya consagrado jinete nos relató lo mas importante de aquella segunda conquista: “Con For The Top fue un gran premio para mí, como jockey, porque siento que pude hacer la carrera que soñaba: siempre por dentro, muy limpio, fue muy lindo y poder lograrlo así, sin contratiempos, me dio una doble satisfacción”.

Superación, sacrificio y sentido de pertenencia, le dan a Wilson Moreyra un amor especial por el coloso de Libertador y Dorrego, y más en especial por el G.P. Nacional: “Palermo es mi segunda casa, yo me terminé de criar acá, viene a los catorce años con Daniel y Antonio Marsiglia. No tenía donde dormir ni nada y ellos me ayudaron mucho, recuerdo que Daniel me compró un colchón y me dio lugar en el Stud, solo tenía mis dos alpargatas. Ganar el Nacional es todo para mí porque siento que es una alegría compartida con todas esas personas que me ayudaron tanto”. 

 

La copa de la abuela

Las vueltas de la vida y los premios para los que nunca se rinden. Gustavo Calvente en el año 2010, iba a correr a uno de los favoritos del G.P. Nacional, Panegirico. Pero, por unos problemas menores, el potrillo no pudo ser de la partida y el jinete de Rojas debería terminar viendo a la gran carrera desde abajo.

“No tenía monta, iba a ver la carrera desde la tribuna. Lamentablemente, algunas carreras antes, rodó Jorge Ruiz Diaz y no podía correr a su potrillo. Me lo ofrecieron a mí, acepté, y con el caballo nos conocimos en el pase, eso lo hizo muy especial. El triunfo se lo dediqué a Jorge porque era de él también. Ese Nacional, fue el primer G1 de Expressive Halo que después fue un gran campeón”.

Perteneciente a una familia de jockeys, “Emi”, como lo conocen en su Rojas natál, todavía se emociona cuando recuerda aquella gran tarde: “Cuando cruzas el disco es algo inexplicable, no se puede contar con palabras. Escuchas a la gente, se te viene todo el esfuerzo que hiciste a la mente, las personas que te ayudaron, tus inicios y eso, acompañado por la alegría del público, lo hace más eufórico”.

Y si de alegrías se trata, El Derby es la cima misma: “Ganar el Nacional para un jockey, es llegar a lo máximo. El equipo trabaja mucho tiempo para sacar un potrillo bueno, el entrenamiento es algo de todos los días, porque lograr que un caballo de tres años pueda correr 2500mts es muy difícil. Correr el Nacional ya es un orgullo, porque sabes que el trabajo estuvo bien hecho”.

La Copa del Nacional no es una más, es la copa que todos sueñan tener, por eso Gustavo sabe que tiene que estar bien cuidada: “El trofeo del 2010 lo tiene mi abuela, es muy especial para mí porque se la pude dar a mi abuelo en vida y ahora la cuida ella. Espero este año poder regalarle la segunda, la va a estar esperando”.

 

 

 

 

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