Hat Ninja ocupó la sede vacante, y plasmó su regreso a lo pingo

San Isidro 24 de septiembre de 2018 Por
El hijo de Hat Trick se quedó con el Clásico Progreso (G3), prueba central del domingo en el Hipódromo de San Isidro. Fue por pescuezo sobre Elmaestrodelarte.
Hat Ninja
Hat Ninja - Prensa San Isidro

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GOOD CHANCE

El Clásico Progreso estaba ideado para el regreso de un pingo. No fue Puerto Escondido, como todos esperábamos, porque se resintió de su lesión, pero fue Hat Ninja. El zaino de El Angel de Venecia, regresó de casi 15 meses y demostró su gran corazón.

Ser diferente no es una categoría solo para los invicto o grandes ganadores de G1. También están los caballos como Hat Ninja, esos del corazón grande, los que nunca se rinden. El “negro”, le devolvió a su equipo, en forma de victoria, todo el trabajo realizado para poder regresarlo a la pista.

Eduardo Ortega puso su parte y, también, estuvo brillante. Lo llevó siempre de los últimos, por dentro, sin regalar un metro. En el ingreso a la recta final, Ortega esperó el hueco hasta los 300mts finales, pasó entre Italo Icon y Elmaestrodelarte, y se encomendó a rematar la prueba. Fue pescuezo en el espejo para el criado por el Haras La Biznaga que luchó, puso el corazón, y demostró tener su fuego interior intacto.

El tiempo empleado por el pupilo de José González –orfebre de la obra maestra-, fue de 2:28.24 para los 2400mts de césped seco. El dividendo: $4.05.

Así Hat Ninja llegó a la cuarta victoria de su campaña, siendo esta la segunda de grupo. Su regresó le dio al Clásico Progreso un ganador de calibre, y al turf argentino un nuevo aspirante a la cumbre máxima de diciembre, que tendrá varios representantes extranjeros.

Que la salud te acompañe, campeón, queremos verte en el Pellegrini.



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