Opinión| No sean retrógrados

Opinion 26 de enero de 2019 Por
Compartimos con ustedes nuestra nota de opinión tras los sucesos ocurridos el jueves en el cuarto de jockeys Palermo, y el comunicado de la "Gremial" en la tarde del sábado.
opinon
Opinión

banner_UTTA

Cuando algo está mal, está mal. No importan las voluntades, el contexto o la situación. No concierne si es en un intento de festejo o si comenzó como una broma. Lo cierto, es que cuando se cruza la línea de lo permitido, las excusas ya no son defensa y las buenas voluntades ya no sirven como atenuantes. Cuando pasa esto, lo mejor es reconocer que pasó algo que está mal, y no intentar ocultar la tierra debajo de la alfombra.

El comunicado que difundió en sus redes sociales la Asociación Gremial de Profesionales del Turf, parece un escrito de los albores del 1900 y no de la época en la que vivimos. “Algo tradicional”, justifica el aviso. Señores: que haya pasado antes, pero no se hizo viral, no justifica nada. Que los dos jockeys que actuaron de mala manera digan que su intención no fue perjudicar a su compañero y que comenzaron al hecho en tono de broma, tampoco justifica nada.

Pero lo peor llegar al final del comunicado ya que entra en el terreno de la contradicción absoluta. En el apartado de las resoluciones, la Comisión Directiva en el primer punto sanciona a sus allegados; en el segundo pide disculpas a HAPSA y a la actividad Hípica; y en el tercero, tras describir al hecho como “lamentable”, rechaza la suspensión provisional impuesta por Palermo y reafirma que sus afiliados no “acosaron ni agredieron, ni infringieron en falta alguna al Reglamento de Carreras”.

Entonces, señores, si sus afiliados no agredieron, ni acosaron, ni cometieron ninguna falta: ¿Qué es lo que sancionan en el primer punto de la resolución?.

Estamos en el año 2019, en una época donde felizmente se busca la igualdad de todos, y el Turf no puede ser ajeno a esto.  Hay que crecer: primero como personas, después como asociaciones o instituciones, luego como industria y finalmente como país. Para eso, no hay que ser retrógrados y hay que actuar de manera responsable cuando ocurre algo que sobrepasa la línea de lo legal y moralmente permitido.

Cuando algo está mal, está mal. No hay que justificarlo sino afrontarlo. No hay que ser partidarios de ideas propias de hace un siglo. Hay que también escuchar a los que actuaron de mal modo y explicarles que hay cosas que, aunque antes parecían aceptadas, están mal y ya no se pueden hacer.

El pedir disculpas y hacerse cargo, es algo que no sabe del paso del tiempo y que sigue teniendo un valor importante en nuestra sociedad. Úsenlo, acepten el error, afronten los acontecimientos y seguramente serán perdonados.

El Editor

Adjuntamos el Comunicado citado en las lineas anteriores

50018969_794905094191673_4232950725614764032_n

Te puede interesar